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Hombro Congelado PDF Imprimir E-mail

El hombro congelado o capsulitis adhesiva, es una condición que comienza gradualmente con dolor y limitación de los movimientos del hombro.

El dolor y la pérdida de movimiento pueden hacerse tan severos que incluso las actividades de la vida diaria se hacen difíciles.

Aunque se tienen muchos conocimientos acerca de esta condición, continua habiendo considerable controversia acerca de sus causas y la mejor manera de tratarla.

 

¿Cómo es el hombro por dentro?

El hombro es la articulación más móvil del cuerpo humano, con una composición compleja de estructuras que trabajan juntas para proveer el movimiento necesario de la vida diaria. Desafortunadamente, esta gran movilidad resulta a expensas de la estabilidad.

Varios huesos y un andamiaje de estructuras de tejidos blandos (ligamentos, tendones y músculos), trabajan juntos para producir el movimiento del hombro. Estos interactúan para mantener la articulación en su lugar, mientras se mueve en mayor extremo de movimiento. Cada una de estas estructuras, tiene una contribución importante de estabilidad y movimiento para el hombro. Algunas actividades o deportes pueden incrementar las demandas sobre el hombro, y por ende producir lesiones si se exceden los límites del movimiento y las estructuras individuales son sobrecargadas.

 

Síntomas

¿Cuáles son los signos y síntomas del hombro congelado?


El inicio de los síntomas, puede ser gradual o repentino, dependiendo de la causa de la condición. Con la capsulitis adhesiva primaria, el inicio de los síntomas es usualmente gradual, el inicio repentino de síntomas, generalmente sigue una lesión en el hombro.

El dolor y la pérdida de función, asociado con esta condición, puede hacerse tan severo que puede significativamente afectar la calidad de vida, e interrumpir el sueño o el trabajo.

 

Diagnóstico

 

¿Cómo se diagnostica un hombro congelado?


Solo se hace el diagnóstico luego de una historia clínica y un examen físico cuidadoso. El dolor y la pérdida de movimiento pueden ser los síntomas de muchas condiciones en el hombro, por ende una valoración detallada del rango de movimiento completo del hombro es importante. Una historia de cirugía o lesión reciente o la presencia de enfermedades como diabetes; es información el ortopedista necesita para hacer el diagnóstico correcto.

Es importante reconocer los diferentes factores de pérdida de movimiento. La capsulitis adhesiva primaria está usualmente asociada con pérdida de movimiento en todas las direcciones. La capsulitis adhesiva secundaria tiene patrones más de pérdida de movimiento; afecta algunos movimientos, pero no otros.

En la mayoría de casos, la historia y el examen físico son suficientes para determinar la presencia o ausencia de hombro congelado. Los estudios de imaginología pueden ser necesarios ocasionalmente para confirmar el diagnóstico e identificar otros problemas subyacentes.

Los Rayos X: Generalmente no revelan la causa de rigidez del codo en la capsulitis adhesiva primaria. Sin embargo, en la capsulitis adhesiva secundaria, los rayos x pueden mostrar signos de artrosis, fracturas o placas metálicas que pueden contribuir a la pérdida de movimiento.

Las imágenes por resonancia magnética: Muestran los tejidos blandos y pueden ser usados en casos donde existe sospecha de otro desorden, como ruptura del manguito rotador.

Un artrograma: Se puede usar concomitantemente con una resonancia para proveer mejor información acerca de, las estructuras del hombro. Se inyecta líquido de contraste en la articulación del hombro y se obtienen imágenes. Este líquido crea contraste en la imagen, haciendo que la localización de la adhesión sea específica y que el espacio reducido del hombro congelado sea más visible.

 

Tratamiento

 

¿Cómo se trata el hombro congelado?

 

Tratamiento no quirúrgico:

Para la mayoría de los pacientes con capsulitis adhesiva primaria, un plan soportado en terapia física restaurará la pérdida de movimiento, aunque pueden pasar más de seis meses para lograrlo. Es frecuentemente necesario combinar un programa domiciliario con terapia supervisada para máximas ganancias. La rigidez del hombro que resulta de capsulitis adhesiva secundaria es generalmente más resistente al tratamiento no quirúrgico, pero siempre se debe intentar un programa de terapia física primero. Sin embargo, con un programa de estiramientos agresivo con un terapista experimentado, este se muestra insuficiente cuando el hombro congelado se desarrolla luego de una lesión o cirugía previa.

En muchos casos, los medicamentos antiinflamatorios no esteroides, pueden ser de mucha ayuda en esta condición. Otros tratamientos como el hielo, calor y ultrasonido, pueden ayudar a aliviar el dolor.

Estos tratamientos se recomiendan en la medida que son efectivos para el paciente. La terapia supervisada se continua en la medida que el paciente muestra mejoría. Si luego de 16 semanas, el paciente no está mejorando o lo contrario, empeora, se debe considerar el tratamiento quirúrgico.

Tratamiento quirúrgico:

Los tratamientos quirúrgicos para tratar el hombro congelado incluyen manipulación cerrada, como también técnicas gastroscópicas y abiertas. El tratamiento quirúrgico de la capsulitis adhesiva primaria, solo se debe considerar una vez que el dolor se haya resuelto y la incomodidad esté presente solo en los extremos de movimiento. El dolor severo representa la etapa inflamatoria de la enfermedad. La cirugía durante esta etapa inflamatoria puede actualmente incrementar la lesión de la cápsula articular sumado a la pérdida de movimiento del paciente.

La mayoría de pacientes que no han tenido buenos resultados con programas de terapia no quirúrgico, tendrán buena respuesta con manipulación cerrada o liberación capsular artroscópica, seguido por terapia de movimiento agresiva.

 

Manipulación cerrada:

La manipulación cerrada es una técnica en la cual el ortopedista estira y maniobra el hombro, tratando de romper el tejido cicatrizal y adhesiones en la cápsula articular. Aunque no se hacen incisiones, el paciente recibe anestesia general o regional que produce relajación completa de los músculos.

  • La manipulación cerrada o la liberación capsular artroscópica son usualmente el abordaje inicial quirúrgico a la capsulitis adhesiva primaria.
  • La manipulación puede también ser una opción, si la terapia física no ha restaurado el movimiento adecuado de lesión y cirugía.
  • Un paciente que ha tenido cirugía de hombro en los últimos tres meses, o que tiene historia de fragilidad ósea (ej. Ostopenia), no debe someterse a manipulación cerrada debido al riesgo de daño a la reparación de tejidos blandos, lesión nerviosa o fractura.
  • Si existe una causa conocida de rigidez fuera de la articulación (que puede presentarse luego de cirugía del hombro), una técnica quirúrgica abierta es frecuentemente necesaria y la manipulación cerrada no se debe intentar.
  • El manejo del dolor luego de la manipulación es muy importante. Si el dolor no se controla, los pacientes tienden a limitar el movimiento del hombro, permitiendo que el tejido cicatrizal se  desarrolle nuevamente. Para minimizar la incomodidad, los analgésicos de larga duración se administran frecuentemente generalmente a través de un catéter. Luego un programa de estiramiento para restablecer el movimiento perdido, se inicia con un Terapista. Luego del alta del paciente, el programa debe continuar hasta que todo el movimiento se recupere.

 

Liberación capsular artroscópica:

En algunos casos, un procedimiento de manipulación cerrara puede fallar en recuperar el movimiento al hombro. Estos pacientes pueden ser candidatos a liberación capsular artroscópica selectiva, que ha probado ser un método seguro y efectivo para eliminar tejido cicatrizal de la cápsula. Durante una artroscopia, un instrumento de fibra óptica se inserta en la articulación. El tejido cicatrizal que rodea la articulación es removido y acto seguido se realiza una manipulación suave. Esto disminuye significativamente el riesgo de fractura u otra lesión si el hombro congelado ha estado presente por algún tiempo. Si es necesario, otros desordenes dentro del hombro pueden ser tratados al mismo tiempo.


Liberación abierta:

En raras ocasiones se necesita un procedimiento abierto para liberar adhesiones. Este puede ser el caso, si existe tensión en tejidos externos a la cápsula no asequibles por artroscopia. Los pacientes con cirugías previas a lesión articular severa son sometidos a liberación abierta.

 

¿Qué tipos de complicaciones pueden ocurrir?


Las complicaciones luego de cirugía para hombro congelado son generalmente infrecuentes. Los problemas más comunes asociados con cualquiera de estos procedimientos, resulta de muy poca liberación, que falla en disminuir la rigidez o (rara vez ocurre), demasiada liberación que puede causar inestabilidad del hombro. Fracturas del humero, también se han reportado con manipulación cerrada. Los pacientes más viejos con huesos frágiles (ostopenia) están en riesgo para este tipo de complicaciones. En raros casos también han dañado reparaciones previas. Aunque las liberaciones artroscópicas son relativamente seguras, cuando se hacen en determinadas áreas, dentro de la articulación pueden llevar a lesión nerviosa.


Recuperación

 

No quirúrgica:

La recuperación del tratamiento no quirúrgico del hombro congelado puede llevar de dos a tres años. Es importante para los pacientes con hombro congelado comprender el curso natural de la enfermedad y cuánto puede resistir. Un programa domiciliario combinado con un programa supervisado con un terapista experimentado, puede hacer que la recuperación sea rápida en muchos casos.

Quirúrgica:

Luego de cirugía:

El paciente permanece en el Hospital por uno o dos días. Durante este tiempo, la medicación para el dolor se proporciona directamente a la articulación a través de un catéter.
Estando en el Hospital los pacientes comienzan un programa agresivo de movimiento del hombro, supervisado por una fisioterapeuta.
Se autoriza al paciente a usar el brazo para actividades de la vida diaria. No se usa cabestrillo.
Los pacientes son iniciados en un programa de estiramiento domiciliario que se debe hacer entre los citas de terapia hospitalaria.
Las incisiones quirúrgicas deben permanecer limpias, secas y cubiertas hasta la revisión con el cirujano, normalmente 10 días luego de la cirugía. Generalmente se remueven las suturas en
esta visita.
El progreso se monitoriza con visitas regulares al ortopedista.
La fase de fortalecimiento del programa de rehabilitación, comienza cuando el paciente haya alcanzado un arco de movimiento completo y libre de dolor. Esto generalmente tardea por lo
menos tres meses.

 

Hechos Preguntas


¿Por qué desarrollé el hombro congelado?


No tenemos una buena explicación para el desarrollo de hombro congelado en la mayoría de los pacientes. La mayoría de los casos parecen ser más frecuentes en mujeres diabéticas y aquellas con hipotiroidismo. Otros que desarrollan hombro congelado son los pacientes con lesiones previas y como resultado de estos desarrollan rigidez. El trauma puede ser moderado o severo y la respuesta del organismo a este evento, es probablemente más importante que el evento mismo.

 

¿Cómo se puede tratar un hombro congelado?

La resolución de un hombro congelado puede ser muy lenta, pero la terapia física puede acelerar el proceso. Generalmente esta patología comienza con dolor, seguido por el rápido desarrollo de rigidez. Usualmente cuando el dolor comienza a disminuir, la terapia física es efectiva en estirar nuevamente la cápsula.

 

¿El tratamiento quirúrgico se indica en casos no manejables?

Esto es cierto, solo en casos en los cuales el dolor ha desaparecido y la contractura capsular no ha respondido a 6 meses o más de terapia física. La cirugía temprana de cara al hombro congelado generalmente representará más problemas con rigidez, luego de cirugía.

 
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